La sigilosa compra de la alcaldía de Coyoacán

El resultado electoral en la ahora alcaldía de Coyoacán, favoreció al PRD. El mismo que durante la campaña no logró rebasar a Morena en las encuestas, y que fue señalado por incurrir en agresiones en contra de ese partido. Los antecedentes auguraban una jornada electoral turbulenta, pero la compra de votos calmó el ámbito días antes de las eleccione

Texto, fotografías y gráficas: Arturo Contreras Camero

En San Francisco Culhuacán todas las casas se ven igual. Recién pintadas, con una franja de color marrón en la parte de abajo y el resto de amarillo.

En las azoteas de algunas casas se asoman uno que otro tinaco. Todos se ven nuevos. En varias casas cuelgan lonas, la mayoría con la foto de algún político del Partido Revolucionario Democrática.

Esta zona, conocida como los Culhuacanes, en el este de la delegación Coyoacán, es, junto con los Pedregales –en la parte central de la demarcación– y la de Santa Úrsula Coapa al sur, la zona de mayor influencia del Partido de la Revolución Democrática y en donde, durante las últimas elecciones, se ha concentrado el apoyo del partido del Sol Azteca.

El domingo primero de julio, día de las elecciones, en estas colonias la vida transcurría con apacible cotidianeidad. Desde antes de las 8:00 de la mañana, la gente abarrotó las filas de las casillas que, por más tarde, abrieron con quince minutos o media hora de retraso.

Hasta el medio día, las casillas se mostraron ocupadas, luego, la gente pasaba del voto a las tienditas de la esquina, de las que hay tres por cuadra. A pesar de la Ley Seca, hubo quienes caminaban por la calle caguama en mano.

La imagen contrasta con el halo de violencia que pesa en estas colonias. No es gratuito. Apenas 10 días antes de las elecciones, ahí en los culhuacanes, Coyoacán, en el mero límite con Iztapalapa lo que inició como un enfrentamiento entre narcomenudistas afuera de una narcotiendita, devino –siempre según la versión oficial– en una persecución y enfrentamiento entre 300 elementos de la policía y unos 25 pandilleros en la delegación Tláhuac.

Contrasta también con los incidentes de las campañas electorales, en Avenida Aztecas, Villa Quietud y la colonia Ajusco, cuando grupos de choque identificados con el partido del Sol Azteca reventaron a punta de sillas, tomates o piedras actos de campaña de la entonces candidata a jefa de Gobierno por Morena, Claudia Sheinbaum.

Pero el primero de julio, todo transcurrió con una apacible cotidianeidad. Los niños acompañaron a sus padres a votar. Algunos, hasta vestían el jersey de los pumas de la UNAM. En la espalda, el nombre claro: Negrete. Inequívoca señal de apoyo al entonces candidato del PRD y ahora virtual alcalde.

El alcalde insospechado

Manuel Negrete, más que político, es un futbolista retirado conocido por haber anotado uno de los goles más bonitos de la historia del futbol mexicano: el espectacular gol de tijera contra Bulgaria en el mundial del 86. Es vinculado por los vecinos de la demarcación con Mauricio Toledo, exjefe delegacional, y actual legislador local.

Toledo ha sido señalado por también tener fuertes relaciones con los jefes delegacionales que le sucedieron y que actualmente ejercen el poder en la delegación.

Ese día, el de la elección, se esperaba que en algunas de estas colonias se presentaran enfrentamientos o incidentes poco democráticos, como robo de casillas, compra de voto, o acarreos masivos pare ejercer el sufragio.

Desde meses antes, las encuestas daban como favorita, por un ligero margen, a María Rojo, la candidata de Morena al control de la delegación. Por lo que el resultado de la elección, que dio a Negrete como ganador por una diferencia del 10 por ciento en votos sobre Rojo, parecía un poco sorpresivo.

La compra de la indecisión

El triunfo no salió nada barato. Para lograrlo, se echó a andar una amplia maquinaria electorera de compra de votos, según cuenta Ofelia Sánchez, vecina de la colonia Educación, en las inmediaciones de Taxqueña:

“Sí, la administración de la delegación Coyoacán se esmeró por comprar el voto. Tinacos, tablets, tennis. En los pedregales, tú vas por la calle de Delfín Madrigal y las casas, al menos las que están en la avenida, están pintadas de amarillo con marrón”.

Ofelia, que durante el gobierno de Toledo, fue miembro opositor dentro de los comités vecinales en la delegación, se organizó con sus vecinos para crear el frente de Vecinos Conscientes e Informados, quienes a su vez ayudaron a la Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, una organización no gubernamental, a llevar un registro de la compra y coacción de voto en Coyoacán.

“Hubo una serie de dispersión de recursos de la población, fueron recursos de programas sociales, pero en realidad los ocuparon en tiempos electorales para comprar el voto”, acusa Ofelia en entrevista.

La colonia Educación, donde vive Ofelia, fue fundada a mediados de siglo pasado por maestros normalistas, y actualmente es lo que uno llamaría una colonia de viejitos. Por lo mismo, Vecinos Conscientes habían intentado que entrara en los padrones de programas sociales, sin mucho resultado… hasta hace unos meses.

“Nunca nos dieron absolutamente nada, ni unas cobijas”, recuerda Ofelia, “y de repente, después de Semana Santa, fuimos candidatos a que nos dieran tablets, tinacos, pintura, ¡y cobijas, y pants, y tenis, y becas y despensas! Era quincena por quincena, llevarle a los adultos mayores despensas en cajas con el logotipo de la delegación Coyoacán”.

De acuerdo con la vecina, la compra del voto no se dirigió a las zonas donde Toledo tiene amasado el voto duro, como los Culhuacanes y Santa Úrsula, sino más bien, se fue a los indecisos; al que le llegó una tableta o una computadora y alcanzó a decidir por el PRD.

Y en efecto, los resultados de la elección, sección por sección, lo respaldan. A pesar de que el candidato futbolista se llevó las elecciones, en poco menos de la mitad de las secciones, la diferencia de votos entre PRD y Morena osciló entre uno y cien votos. Una diferencia relativamente baja si se toma en cuenta que hubo casillas en las que la ventaja del PRD rebasó los 600 votos, y si se considera que, en promedio, en cada sección votaron 960 personas.

Igual de claro que el testimonio de Ofelia, es ver un mapa del voto por secciones. En este se puede ver cómo las denuncias de compra de voto, recabadas por el Frente Mexicano Contra la Pobreza, se concentran en dos zonas:

En la denominada como Los Pedregales, que aglutina colonias populares con escasez de agua y problemas de inseguridad y narcomenudeo –muy parecida a los Culhuacanes–; y en las colindantes a Taxqueña y Miramontes, que más bien está conformada por colonias residenciales de clase media habitadas en su mayoría familias con hijos adolescentes o universitarios y por adultos mayores, dentro de la que entra la colonia Educación.