AMLO, los claroscuros del arranque

La casa de campaña de Morena se convirtió esta semana en la oficina del virtual presidente electo. Ahí sostiene reuniones con políticos que llegan a expresarle su apoyo o con integrantes de su gabinete. Pero no sólo eso. Desde la primera hora del lunes, la calle se ha llenado de gente que espera una oportunidad para verlo: algunos hacen largos viajes para pedirle que interceda en deudas; otros piden empleo; en algunos casos, los pacientes visitantes buscan darle un buen consejo para su gobierno 

Texto: José Ignacio De Alba 

Fotos: Fernando Santillán y Agencia Cuartoscuro 

Margarita Pérez, de 74 años, viajó desde Chiapa de Corzo, Chiapas, hasta la Ciudad de México para ver a Andrés Manuel López Obrador y pedirle que interceda por ella y sus tres hijas. La mujer tiene parálisis en la mitad de su cuerpo y está en silla de ruedas; vio en la televisión la victoria del tabasqueño y decidió no desaprovechar la oportunidad para pedirle la ayuda que tanto necesita, aunque tuviera que hacer un largo viaje. 

Hace 17 años, cuenta, un agiotista se cobró apropiándose de la casa donde vive con sus hijas. Hoy, las cuatro rentan la casa arrebatada por el prestamista y pagan sus mensualidades vendiendo chicharrones y palomitas. “Queremos que nos devuelvan la casa” dice su hija, María del Carmen, quien acompañó a su madre hasta la Ciudad de México. Ella cuenta que nunca había viajado en avión y que el viaje se pagó gracias a unos paisanos solidarios. 

— ¿Por qué no pidieron ayuda en Chiapas?

— No, no sirve. Allá no ayudan— dice la mujer que usa un rosario en el cuello. 

— ¿Y usted cree que la van a ayudar aquí?

— Con la ayuda de dios y de Andrés Manuel yo creo que sí— responde confiada. 

María también cuenta que tiene miedo, que fue arriesgado venir a un lugar donde hay tantos reporteros y medios de comunicación. Porque si el agiotista las ve en la televisión no dudará en echarlas de la casa. 

La casa de campaña de López Obrador es una vieja casona de la colonia Roma que el tabasqueño ha convertido en oficina de la transición. Pero el edificio, de momento, también se convirtió en anfitrión de gente a la que le urge ser escuchada.

Como Serafín Urtusástegui, de 86 años, quien vino a darle a Andrés Manuel un buen consejo. El hombre es viejo en las batallas lopezobradorístas: en el documental “Fraude: México 2006”, dirigido por Luis Mandoki, Urtusástegui sale formado en una casilla donde no lo dejan votar gritando: “¿para qué televisan si es un fraude, yo estoy registrado y no aparezco en el padrón? (…) “¡El señor presidente es un ladrón junto con su esposa Martha, que me vea bien!”, dice ante la cámara. 

El viejo no ha perdido los bríos. “Yo no le tengo miedo a la muerte, convivo con ella todos los días”, dice este hombre de pelos parados, que viste con un suéter azul a pesar del calor y unos zapatos rojos muy cómodos, convencido de que el país no se salva ni de milagro, además de que “hay poderosos que están poniendo trabas y obstáculos para que el licenciado no lleve a cabo su programa”. 

Cuenta que es poeta y que está muy ocupado, aunque está dispuesto a esperar una hora para darle su consejo a Andrés Manuel, el mismo que repite para Pie de Página: “que no se puede salvar todo el país, pero que rescate lo poco que quedan de sus riquezas”. 

Simpatizante de Morena, a la espera de ver a AMLO. Fotografía: Fernando Santillán
Margarita Pérez y su hija, María del Carmen, viajaron de Chiapa de Corzo para pedirle ayuda. Fotografía: Fernando Santillán
Dulce María Herrera Villanueva espera para ver a “Papá Obrador” como ella le dice. Fotografía: Fernando Santillán

La gente que llega hasta la casa de campaña es detenida en la reja; los policías de la entrada reciben peticiones y documentos de gente que se presenta como “economista” o “politólogo”  y que trae soluciones para este problemón heredado.

“¿No cree usted que el PRI no metió la mano?”, me pregunta Lucía Martínez  cuando se refiere al equipo de campaña del presidente electo. Ella vino de buena fe a pedir 30 puestos de trabajo para sus compañeros que tienen una asociación civil dedicada a la “gestión social y a la vivienda” en el centro de la capital.

Génesis Carranza, de 11 años, vive en Estados Unidos. La niña aprovechó las vacaciones en las que visitó a su abuela para traerle una carta a López Obrador. La carta está en inglés, un idioma que no domina el virtual presidente, pero el mensaje no es menos importante: “ayuda a la generación que nunca se rinde”, dice la carta, que también pide que haga algo con los secuestros y la violencia.

La madre de Génesis es estilista y su papá trabaja turnos dobles en restaurantes de Nueva York desde hace 15 años. Génesis tiene nacionalidad estadounidense y espera con su abuela el minuto que tarda Andrés Manuel López Obrador en subir a su coche y salir de la casa de campaña entre empujones de periodistas y de visitantes para entregarle la carta.

Las reconciliaciones

Treinta y seis horas después de ser declarado virtual ganador de la contienda presidencial, Andrés Manuel López Obrador se reunió con el presidente Enrique Peña Nieto en Palacio Nacional. La reunión fue privada y, de acuerdo con lo de declaró después López Obrador, acordaron trabajar en unidad para salvar el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá.

Enrique Peña Nieto, Presidente de México, se reunió con Andrés Manuel López Obrador.

Ese mismo día, López Obrador recibió en la casona de la Roma al fundador y ex candidato presidencial del PRD, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano. Distanciados desde hace más de una década, los dos principales dirigentes de la izquierda partidista en México se mostraron sonrientes ante la prensa: “Él, como otros dirigentes sociales, precursores de este movimiento, gracias a ellos y a muchos otros mexicanos se logró este triunfo para iniciar la cuarta transformación de México”, dijo López Obrador, mientras Cárdenas explicó que su presencia era para “saludar aquí al amigo, felicitarlo y desear que esto sea efectivamente un cambio positivo para el país”.

— Ingeniero, ¿le gustaría sumarse al proyecto del presidente electo? — preguntó un reportero

— Estamos acompañando — respondió Cárdenas, tras un momento de duda.

— Ya está acompañándonos, como siempre. Y es un  honor para nosotros contar con el apoyo del ingeniero Cárdenas — terció el tabasqueño, satisfecho.

— Ingeniero: fueron necesarios 30 años para empezar esta transformación… 

— Pues vamos a arrancar, esperamos que se inicie y que haya los logros que la gente está esperando

La visita de Cárdenas y el encuentro con Peña Nieto fueron el arranque de una semana de “reconciliaciones”, a la que le entraron algunos de los protagonistas de la guerra sucia en la campaña contra López Obrador. Uno de ellos fue Grupo México del empresario minero Germán Larrea, que en un desplegado aseguró: “nos sumamos en su compromiso de desterrar la corrupción y la impunidad que tanto daño le han hecho a México”.

Fotografía: Agencia Cuartoscuro

Otros que se sumaron a las felicitaciones fueron el empresario Alberto Baillères presidente del Grupo Bal y quien en la campaña había presionado a sus empleados para no votar por el candidato de Morena. 

El 5 de julio, el virtual presidente se reunió con miembros del  Consejo Coordinador Empresarial en un hotel de Polanco, donde se comprometieron a “proteger la estabilidad”. Claudio X. González, uno de los empresarios que más ha cuestionado al tabasqueño, dijo motivado: “tenemos que creer en él”. 

A las felicitaciones se sumaron los expresidentes a los que López Obrador ha acusado de fraudes electorales: Carlos Salinas de Gortari, Felipe Calderón y Vicente Fox. 

Salinas de Gortari, el “jefe de la mafia del poder” — según la definición del tabasqueño — escribió en una carta abierta: “Bienvenida la reconciliación que permita la unidad de la República”; Calderón Hinojosa, el impulsor de la campaña de “un peligro para México” en 2006, lo felicitó vía Twitter el mismo 1 de julio: “Como mexicano deseo que le vaya bien, y que gobierne con sensatez y honestidad, atento a lo que hagan sus subordinados. En lo que haga bien tendrá todo mi apoyo”.

Vicente Fox, promotor de una persecución jurídica contra López Obrador en 2006, difundió un video de 12 minutos en el que asegura que México está ahora mejor que antes de su gobierno: “Deseo de corazón que nos calles la boca”, remata. Luego publicó un meme en el que aparecen él, Peña Nieto, Calderón y Salinas de Gortari brindando con pulque y que dice, en referencia al anuncio de López Obrador de que quitará la pensión a los expresidentes: “si es por el bien de México…” 

Durante la semana, a la casa de campaña llegaron otros personajes que no se detuvieron a escuchar a la gente que estaba detrás de la reja, como Xavier Velasco, gobernador de Chiapas, o Armando Guadiana, empresario minero y ex candidato a la gubernatura de Coahuila que ahora obtuvo un lugar en el Senado por Morena.

Pie de Página le preguntó si llevará el tema de minería y medio ambiente al Senado a lo que respondió “hay muchos temas (…) Porque también me dedico a la ganadería, antes que Senador soy ganadero”.

Armando Guadiana, ex candidato a la gubernatura de Coahuila. Fotografía: Fernando Santillán

#MondragónNoEsCambio

Este viernes, después de una reunión privada del equipo de seguridad, Olga Sánchez Cordero, propuesta para ocupar la secretaría de Gobernación, anunció que se formarán Comisiones de Verdad integradas por miembros de la sociedad civil, iglesias y expertos internacionales. Entre los crímenes graves no resueltos se nombraron los de Ayotzinapa y la masacre de migrantes en San Fernando, Tamaulipas.

Alfonso Durazo, propuesto para ocupar la Secretaría de Seguridad Pública, anunció por su parte que habrá “consultas públicas” para elaborar la Ley de Amnistía. En la redacción de esta nueva ley, que es una de las propuestas de campaña de López Obrador que ha provocado más polémica, participarían víctimas de la violencia, migrantes, organizaciones nacionales e internacionales. Aunque advirtió que “la última palabra la tendrá el Congreso”, Durazo aclaró que  en la amnistía propuesta no estarán los delitos graves como la desaparición forzada, el secuestro, ejecuciones extrajudiciales, feminicidios, trata, tráfico de migrantes, extorsión. Aunque sí se contempla a los menores de edad cooptados por el crimen organizado y campesinos productores de droga.

Pero el tema de la seguridad provocó el primer desencuentro del virtual Presidente electo con sus votantes, después de que se difundió en un comunicado que el tabasqueño invitó como asesor de seguridad a Manuel Mondragón y Kalbah, actual comisionado contra las adicciones y exjefe de la policía de la Ciudad de México que operó la represión de manifestantes del 1 de diciembre de 2012.

Durante varias horas, el Twitter se llenó de reclamos contra esa decisión y el hashtag #MondragonNoEsCambio se colocó en el primer lugar de tendencias.

Mientras tanto, a la vieja casona de la colonia Roma, seguían llegando con sus peticiones “los olvidados” a los que el nuevo presidente les prometió no fallar.