Azotado por la violencia y los feminicidios: desborda las urnas el Edomex

Texto y fotografía: Al-Dabi Olvera y Daliri Oropeza

Una de la tarde. La casilla especial del Palacio Municipal de Ciudad Nezahualcóyotl está a reventar. Un puñado de personas interpelan a los funcionarios del Instituto Nacional Electoral. Al menos 300 habitantes del municipio más densamente poblado del país, esperan en la fila que se extiende a lo largo de la plaza Unión de Fuerzas, la pirámide que funge como centro político del lugar. Solo hay 750 boletas para foráneos, el ánimo enardece, volvió a pasar lo que hace 6 años, pero con más aforo.

El Estado de México tiene el segundo lugar en personas desaparecidas en el país, de acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas: el 10% del total nacional. Además, el primer cuatrimestre tuvo 703 homicidios dolosos, el cuarto nivel nacional. Solo en 2017, el Edomex registró 301 casos calificados como feminicidio, la mayoría permanecen impunes. Los municipios del oriente de la entidad, principalmente Ecatepec, Nezahualcóyotl y Chimalhuacán, han vivido fuertes protestas de colectivas: familias y activistas que tiñen de morado estas calles, no muy acostumbradas a las manifestaciones.

Tan solo este sábado, un día antes de la elección, la familia de la joven Diana Velázquez Florencio convocó a una manifestación: su cuerpo fue encontrado en Chimalhuacán. Hoy, pétalos blancos y propaganda priista arrugada en el suelo frente al mural pintado en su memoria. Otros nombres de jóvenes aparecen frente a una cruz rosa, el símbolo de la lucha contra la violencia feminicida en la entidad.

Policías fuertemente armados resguardan casillas en Neza.
Reclamos de los votantes en Neza ya que no alcanzan las boletas en la casilla especial frente al Palacio Municipal.

“Sorprende la gente que está saliendo a votar a las casillas. Y es un síntoma de que se necesita algo diferente”, cuenta Elsa Arista, defensora de Derechos Humanos e integrante de la asamblea: Nos queremos vivas Neza. Platicamos frente a otras cuatro cruces rosas instaladas por Irinea Buendía. El caso de su hija, víctima de feminicidio en 2010, llegó hasta la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Las banderas del Partido de la Revolución Democrática predominan en las calles de Neza junto con la imagen de actual alcalde: Juan Hugo de la Rosa, quien busca la reelección. El rostro del priista Tolentino Román, adorna Chimalhuacán.

Durante el recorrido, observamos actividad de motonetas en las inmediaciones de las casillas, en especial en un garaje donde había un grupo de por lo menos 7 personas que salían y entraban constantemente a bordo de estos vehículos. En las casillas, las personas comentaban que ahora, la compra del voto se enfocó más al ámbito local que al federal.

Elsa Arista, defensora de derechos humanos e integrante de la asamblea Nos queremos vivas Neza, en entrevista en las Cruces de protesta contra los feminicidios.
Érika Bazán, integrante del Centro de derechos humanos Zeferino Ladrillero, en entrevista en casilla de Chimalhuacán.

En las casillas de Chimalhuacán, las mujeres votan en familia, principalmente las jóvenes. Teresa Cano, de 29 años votó en la casilla 1213, cerca del palacio municipal de Chimalhuacán. Considera que la seguridad debe ser la prioridad en el municipio. Una de las medidas del gobierno local, ha sido la de un helicóptero patrulla para buscar delincuentes. Pero no ha sido suficiente, las mujeres salen temerosas a las calles. “Es por mi hija”, asegura Teresa Cano, conmovida y sonriente tras emitir su voto.

Erika Bazán, del Centro de Derechos Humanos Zeferino Ladrillero, asegura que las autoridades no han hablado de la situación de violencia ni han hecho propuestas, pero es claro que las mujeres seguirán empujando por la verdad, la justicia y la reparación del daño.

Elsa Arista comenta: “lo importante es salir a votar masivamente como lo estamos viendo, pero igual hay que salir en este nuevo periodo para que puedan responder ante a violencia que vivimos”.

Cuenta que la presidencia municipal perredista propuso albergues para las mujeres violentadas, pero los Ministerios Públicos locales niegan sistemáticamente la aplicación de la alerta Amber, ya que en lugar de buscar a las jóvenes durante las primeras horas de su desaparición argumentan que “se van con el novio”. Además, tienden a no calificar casos de mujeres asesinadas como feminicidios.

“Puede llegar quien puede llegar, pero si no va a resolver, no tiene caso. Porque la sociedad es la que debe salir a resolver, independiente del gobierno”, Elsa Arista suspira bajo las tres cruces rosas frente al Palacio de Neza.

Votación en casilla de Chimalhuacán.