Morelos: donde los narcos también votan

Los carteles de narcotráfico no son ajenos a Morelos. Desde los años 80 se conocen las visitas de capos como Amado Carrillo Fuentes, “El Señor de los Cielos” o Juan José Esparragoza, “El Azul”. La presencia del crimen organizado dejó una huella que se nota en los comicios de este 2018

Texto: Estrella Pedroza

La noticia pasó desapercibida: en la contienda para renovar alcaldías y diputaciones en Morelos uno de los principales mecenas de candidatos fue Santiago Mazari Miranda, “El Carrete”, líder de la banda de “Los Rojos”.

Al menos once alcaldes electos ese año recibieron un millón de pesos en promedio para sus campañas, a cambio de decidir el nombramiento de jefes policíacos o recibir contratos de obra pública.

Nada nuevo en Morelos, un estado de clima privilegiado donde al menos desde los años 80 las autoridades de México y Estados Unidos conocen de la presencia de carteles de narcotráfico.

Allí veraneaba Juan José Esparragoza Moreno, “El Azul”, considerado el padrino de lo que ahora se conoce como el Cartel de Sinaloa. De hecho el personaje encabezó en Cuernavaca una reunión, en 1990, para repartir el reino de narcotráfico que fundó Miguel Ángel Félix Gallardo, “El Jefe de Jefes” desde los años 70.

Y un hijo de Amado Carrillo Fuentes, “El Señor de los Cielos”, se ahogó en la piscina de la Hacienda de La Luz, en Tetecala, una de sus casas de descanso.

En el gobierno del panista Sergio Estrada Cajigal Ramírez el estado fue controlado por el cartel de los hermanos Beltrán Leyva, encabezado por Arturo Beltrán, “El Barbas”. La organización se fortaleció en la administración de Marco Adame Castillo, también panista.

“El Barbas” fue abatido en diciembre de 2010 durante una operación de la Marina en Cuernavaca.

Ahora, en este proceso electoral la huella de los viejos capos es evidente. En Morelos operan siete grupos según Alberto Capella, titular de la Comisión Estatal de Seguridad Pública (CESP).

Se trata de “Los Rojos”, en la región sur poniente; “Grupo Independiente” en Cuautla, “El Cartel Jalisco Nueva Generación” asentado en Cuernavaca, el “Cartel del Golfo” en los altos de Morelos y lo que resta de “La Familia Michoacana”, en el oriente de la entidad.

También operan las bandas “Guerreros Unidos” y otro que se identifica como “Cartel del Pacífico Sur”.

Así, el territorio morelense está convertido en un campo de batalla no sólo por el control de rutas de narcotráfico, sino por los delitos colaterales como secuestros, extorsión, asalto, robo y desaparición de personas, según estadísticas del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP).

De hecho en 2015 Morelos fue la única entidad en el país que se ocupó los primeros cinco lugares en delitos de alto impacto, es decir homicidio doloso, secuestro, extorsión, robo de automóvil con violencia y robo de auto sin violencia.

Ahora en el gobierno de Graco Ramírez, es Santiago Mazari Miranda – originario del municipio de Amacuzac- el principal responsable de tráfico de drogas en el estado.

Su centro de operaciones , en la zona sur poniente conformada por los municipios de Tlaltizapán, Tlaquiltenango, Zacatepec, Jojutla, Amacuzac, Puente de Ixtla, Miacatlán, Mazatepec, Tetecala, Coatlán del Rio y Xoxhitepec.

“El Carrete” conoce el mundo de la política pues es sobrino del ex diputado Alfonso Miranda Gallegos, primo del alcalde de Amacuzac Jorge Miranda.

¿Los alcaldes vinculados al narcotráfico?

En Morelos, como en otros estados con altos índices de violencia, los narcos también votan. Y no sólo por que depositen sus boletas en la urna sino porque en los últimos años presionan candidatos, o aportan dinero a las campañas.

No es filantropía. Las bandas de crimen organizado pretenden influir en el nombramiento de jefes de policía, y en algunos casos obtener contratos para empresas vinculadas a ellos.

Un ejemplo del modus operandi ocurrió el 20 de agosto de 2017, cuando se difundió en redes sociales de internet un video que dejó al descubierto como “Los Rojos” extorsionan a los alcaldes.

En pantalla aparece Jorge Toledo Bustamante, presidente municipal de Mazatepec, en el momento en que es amenazado por una persona armada. El sujeto exige cinco millones de pesos y contratar, además,  a una persona en el Ayuntamiento que sería el enlace entre el grupo criminal y el Ayuntamiento.

El video, que dura 10 minutos, fue tomado por los propios sicarios el 16 de diciembre del 2015 en un predio alejado de la civilización, según reconoció el alcalde en entrevista con medio local.

También dijo que la misma dinámica se aplicó a por lo menos otros 11 presidentes municipales electos.

Coincidentemente, a principios de marzo pasado el diario Reforma señaló el supuesto vínculo de once alcaldes de Morelos con “El Carrete”, quién habría financiado sus campañas a cambio de operar libremente.

La información -basada en una investigación que realiza la Fiscalía General Estatal (FGE)- reveló que Mazari Miranda apoyó a los presidentes municipales David Salazar de Tlaltizapán (PRI-PVEM), Enrique Alonso de Tlaquiltenango (PRD), Francisco Salinas de Zacatepec (PSD); Alfonso Sotelo de Jojutla (PSD), Jorge Miranda de Amacuzac (PRI-PVEM),  Dulce Medina de Puente de Ixtla (PRI-PVEM) y Francisco León de Miacatlán (PRI-PVEM).

En la lista también aparecen Jorge Toledo de Mazatepec (Partido Humanista), Luz Dary Quevedo de Tetecala (Movimiento Ciudadano); César Augusto Franco de Coatlán del Río (PAN) y Alberto Sánchez de Xochitepec (PRI-PVEM).

La mayoría de estos alcaldes han tenido o tienen alguna diferencia con el gobierno estatal.