Miedo, el “Gran Elector” en Tamaulipas

¿Cómo será la votación presidencial en el que se considera el “territorio perdido” de México? Eso pretendió averiguar un grupo de activistas que recientemente visitó parte de Tamaulipas al que carteles de narcotráfico convirtieron en “zona de silencio”. Aquí un adelanto de lo que se espera el 1 de julio. Un dato: aquí la violencia, como en pocos lugares de México, sí vota.

Texto: Estrella Pedroza

Fotografías: José Manuel Jiménez

La palabra que define la elección presidencial del próximo 1 de julio en Tamaulipas, uno de los estados más violentos de México, es ésta: complicada.

No es lugar común. En la última década la disputa entre carteles de narcotráfico convirtió al estado en una cruel trinchera, donde el terror contaminó incluso la comunicación en redes sociales de internet.

Una zona de silencio donde quebrar las reglas puede costar la vida. Y en la elección presidencial más controvertida en décadas y donde crujen las tradiciones políticas, saber cómo afrontan los tamaulipecos la cita del 1 de julio con las urnas es fundamental.

Eso pretendió averiguar  la Misión Internacional de Observación Pre-Electoral que realizaron las organizaciones Global Exchange , Alianza Cívica sede Nuevo León; el Instituto de Investigación y Práctica Social y Cultural, las estadounidenses National Lawyers Guild y Universidad de Rutgers, Witness for Peace con la presencia de la Red de Periodistas de a Pie.

Y los hallazgos: la delincuencia organizada, las tradicionales operaciones gubernamentales para comprar o desanimar el voto pero sobre todo el miedo de los electores, anuncian un proceso “complicado” el domingo de los comicios.

Es decir, eventualmente el sentido del voto no lo deciden los candidatos o sus propuestas, sino el añejo clima de inseguridad en el estado.

Misión de observación pre electoral por parte de organizaciones sociales al estado de Tamaulipas, México.

Lo dice Tedford Lewis, director de Global Exchange. “El contexto de violencia presenta una serie de desafíos para llevar a cabo una jornada electoral que garantice el derecho a votar de forma confiable y transparente”, confiesa.

“Observamos que las instituciones de todos los niveles de gobierno no tienen diagnóstico ni estrategia para enfrentar la combinación de la violencia generalizada y la jornada electoral”.

Sí. De acuerdo con el Registro Nacional de Personas Extraviadas y Desaparecidas, en los últimos 10 años Tamaulipas ocupa el primer lugar de sus estadísticas.

Oficialmente hay seis mil 129 personas en situación de desaparición en el estado, además de doce mil 889 homicidios, mil 355 secuestros y cinco mil 299 violaciones sexuales según el Secretariado del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP).

La vida en Tamaulipas

Entre el 9 y 14 de mayo los observadores de la Misión visitaron Nuevo Laredo, una ciudad clave en la zona conocida como La Ribereña que comprende el territorio tamaulipeco fronterizo con Estados Unidos.

Se le llama así porque literalmente se encuentra en la ribera sur del Río Bravo, que separa territorialmente a los dos países.

El recorrido incluyó la capital del estado, Ciudad Victoria, así como el puerto de Tampico-Madero. Parte del recorrido fue escoltado por la Policía Federal.

La comisión con organizaciones civiles, partidos políticos, grupos religiosos, empresarios, víctimas de la violencia, activistas de derechos humanos y académicos para determinar si hay condiciones sociales y de seguridad para organizar una Misión de Observación Electoral el 1 de julio.

¿Qué encontraron? Un panorama general de miedo y la certeza de que hay colusión entre las autoridades y el crimen organizado, responde Janice Gallagher, investigadora en la Universidad de Rutgers.

Se nota especialmente en zonas rurales, el área de Ribereña y Reynosa, la segunda ciudad más grande del estado donde no existen condiciones de seguridad para realizar una observación electoral.

Una de las denuncias más constantes fue sobre compra y coacción de votos mediante despensas y uso de recursos públicos de programas sociales.

Atala Chávez y Arredondo, directora del Instituto de Investigación y Práctica Social y Cultural, dice que las presiones provienen de servidores públicos del partido en el poder, Acción Nacional.

Calles del centro histórico de Tampico. Misión de observación pre electoral por parte de organizaciones sociales al estado de Tamaulipas, México.

Por ejemplo, los beneficiarios del programa Prospera  son citados para participar en eventos y actos de proselitismo con camisetas color azul. En otros casos los empleados públicos son amenazados con despedirlos si no acuden a los eventos.

Tamaulipas, por cierto, es gobernado por el panista Francisco Javier García Cabeza de Vaca, quien dos años después de derrotar al Partido Revolucionario Institucional –se mantuvo en el gobierno por casi 80 años- no ha logrado cumplir las expectativas de sus electores.

En este clima de miedo se mezcla la desconfianza en los medios de comunicación , en muchos casos amenazados por bandas criminales para no publicar la violencia cotidiana en las calles.

Al mismo tiempo el Instituto Nacional Electoral reporta una participación baja de ciudadanos registrados como observadores electorales, especialmente en los llamados focos rojos como Reynosa y Ciudad Victoria donde sólo seis personas se han registrado para vigilar la elección. Tres en cada ciudad.

Vaya contradicción. Tamaulipas registra el doble de las personas necesarias como funcionarios de casilla, pues se han reclutado más de 83,000 para cubrir los 41,699 puestos asignados.

Sin embargo, existe preocupación ante la posibilidad de que declinen o no se presenten el día de la elección. En las elecciones de 2016 muchos responsables de las urnas no asistieron a la votación “ya sea porque recibieron amenazas o porque fueron pagados para no asistir, abriendo la posibilidad de ser sustituidos por personas con intereses partidistas y de otra índole”, asegura José Luis Fuentes-Román, de la organización National Lawyers Guild.

También hay incertidumbre sobre la utilidad o no de mantener presencia militar en las calles el día de la votación, explica José Luis Martínez Sánchez, de Alianza Cívica Nuevo León.

“Algunos creen que podría generar mayor certeza y seguridad para la población y se animarían a votar, pero otras voces advierten que podría generar miedo ante la posibilidad de un enfrentamiento”, subraya.

¿Serviría vigilar externamente la votación en Tamaulipas el 1 de julio? Sí, dicen muchos de los entrevistados en la Misión.

“Una observación electoral incidirá en general un clima de seguridad, participación y posible disminución de delitos electorales”, juran.

Arranque de campaña de Magdalena Peraza del Partido Revolucionario Institucional (PRI) para competir por la alcaldía de Tampico.